Sección 1
Historia de los Reyes Católicos
Los Reyes Católicos es el título que el papa Alejandro VI concedió en 1496 a Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, por su defensa de la fe católica. Su unión dinástica, celebrada en 1469, marcó el paso de la España medieval a la España moderna: bajo su gobierno se consolidó la monarquía autoritaria, se completó la Reconquista, se expulsó a los judíos de Castilla y Aragón mediante el Edicto de Granada (31 de marzo de 1492), se patrocinó el viaje de Cristóbal Colón y se creó el Santo Oficio de la Inquisición (1478).
Reinaron juntos desde 1474 (proclamación de Isabel en Segovia) hasta la muerte de la reina en Medina del Campo, el 26 de noviembre de 1504. Fernando continuó reinando en Aragón hasta 1516. Su lema, el yugo y las flechas con las iniciales Y (Isabel) y F (Fernando), y el famoso verso «Tanto monta, monta tanto», simbolizaban la igualdad de ambos soberanos.
La obra política de los Reyes Católicos transformó el mapa de la Península: Castilla y Aragón quedaron unidas dinásticamente, Granada fue incorporada a la Corona en 1492, Navarra se anexionó en 1512, y la corona se proyectó hacia Europa y América. En la Alhambra dejaron su huella: adoptaron su escudo, repararon palacios y convirtieron el complejo nazarí en símbolo del nuevo reino cristiano.